lunes, 7 de noviembre de 2016

Escritores:
Joaquin Almonacid
Ian Kossmann
Magdalena Leiva
Nicolas Villagrán


Un poco de historia...

La telemedicina es la prestación de servicios médicos a distancia con la ayuda de las tecnologías de comunicación e informaciones. Esto puede ser tanto dos profesionales de la salud discutiendo un caso médico por teléfono como cirugías a distancia. La telemedicina ha tenido su desarrollo más notorio en últimos treinta años, pero esta ciencia es mucho más antigua de lo que se cree, porque se data en 1924 sobre una atención médica a través de una radio que tenía una pantalla de televisión pudiendo contactarse el médico y el paciente.


Esta ciencia, la cual está continuamente en desarrollo, ha presentado dos fases; la primera es la telemedicina pre-electrónica, donde se enviaban muestras de orina por grandes distancias para que estas fueran evaluadas por profesionales para un posterior diagnóstico, y la segunda, es la medicina electrónica que está acompañada con el radio, la televisión, el teléfono y las comunicaciones digitales, donde se comenzó en barcos de guerra para saber el estado de salud de los tripulantes y se ha ido desarrollando hasta lo que conocemos hoy día, donde inclusive la gente acude a internet para una segunda opinión médica en sus diagnósticos

Hoy en día, tal como a lo largo de la historia ha sucedido, la gente sufre de distintas afecciones causadas por virus, bacterias o, inclusive, por el mismo organismo donde estos pueden destruir tejidos de distinta índole, tanto en el corazón como un músculo. También el rompimiento de tejidos se puede deber a las actividades que uno desarrolla día a día y de los hábitos que cada uno posea, como por ejemplo, los deportistas que son propensos a romperse constantemente los músculos, huesos e inclusive ligamentos donde después no vuelven a tener el mismo rendimiento que antes, ya que la cirugía no los rehabilita en un cien por ciento.






El ingeniero estadounidense Charles Lindbergh, conocido por concretar el primer viaje transatlántico, New York-París. Fue quien en 1938 publicó junto al medico cirujano el libro ”El cultivo de órganos”. Que plantea los problemas de crear células humanas e integrarlas en un organismo. Dando así el primer paso para lo que hoy es una realidad.
El hijo pequeño de Charles fue secuestrado y asesinado, con gran atención mediática. Esto fue lo que lo motivó a soñar con la sustitución de órganos creados en laboratorio



Pluronic F-127 es un polímero estructural que utilizan los investigadores del Wake Forest Baptist Medical Center. Lo utilixzan como un molde para las células que dan lugar al órgano. Esto lo llaman “capa de sacrificio” ya que  luego de que se forme la el órgano el molde es roto con calor.


Ya  hay empresas que comercializan tejidos celulares sacados por la impresora, como Organovo. Pero restaurar una parte del cuerpo defectuosa o dañada por un accidente exige una tecnología que aún no ha llegado pero que la ciencia está acercando paso a paso.



“Esta es la primera bioprinter que puede imprimir tejido en escalas relevantes para ser implantados en seres humanos”, dice Atala. “Básicamente, una vez que hemos impreso una estructura, podemos mantenerla viva durante varias semanas antes de implantarla. Ahora el siguiente paso es probar estos tejidos impresos para la seguridad de los pacientes en futuras implantaciones.”



La impresora 3D puede inyectar las células en suspensión en un gel, y esas células pueden formar prácticamente cualquier cosa, como un músculo de ratón, el cartílago de un conejo. La bioimpresora trabaja con células madres que son filtradas del líquido amniótico. La clave del éxito de la máquina, sin embargo, es que combina esas células con otro material, un compuesto plástico biodegradable llamado policaprolactona. Como un andamio diminuto, este compuesto plástico mantiene el tejido impreso en buenas condiciones estructurales.

La impresora de Atala




Para aquellos familiarizados con la impresión en 3D, el nuevo dispositivo, denominado de Integrated Tissue and Organ Printing System (ITOP), es sencillo. La impresora lentamente imprime capa tras capa de un material de endurecimiento rápido en forma de pequeñas gotas.

Al igual que otras impresoras 3D, este enfoque por capas permite al ITOP imprimir formas altamente complejas en tres dimensiones con un detalle increíble. Los materiales que usa el ITOP y las formas en que estructura los tejidos que construye son los que hacen que esta máquina sea revolucionaria.

La impresora de Atala puede inyectar células madre vivas suspendidas en gel. Esas células pueden ser cualquier cosa, desde el músculo de un ratón, el cartílago de un conejo, a las células madre del líquido amniótico humano filtrado.
La clave del éxito de la máquina, sin embargo, es que combina esas células con otro material, un plástico biodegradable llamado polycaprolactone.





No hay comentarios:

Publicar un comentario